miércoles, 9 de octubre de 2013

Ángel Arocha, el ídolo 'olvidado' del Atlético de Madrid y Barcelona que murió en la Batalla del Ebro

Ángel Arocha con el Barça / Mundo Gráfico
El estallido de la Guerra Civil española acabó con todos los sueños de Ángel Arocha, uno de los mejores delanteros que ha dado el fútbol canario en todos los tiempos. Aunque el inicio de la contienda le sorprendió defendiendo la camiseta del Atlético de Madrid (mejor dicho, del Athletic Club Madrileño que era como se llamaba por aquel entonces), sus mejores años los había pasado en el FC Barcelona. El conjunto blaugrana se lo quitó al Tenerife por 750 pesetas durante la temporada 1926-1927, permaneciendo en la ciudad condal siete años en los que ganó una Copa y una Liga.

Tras llegar al Athletic Club Madrileño durante la temporada 1933-1934 su rendimiento bajó ligeramente. Los años y las preocupaciones del atacante pesaban más de la cuenta para seguir rindiendo a un nivel optimo. Justo en el momento en el que estalló la Guerra Civil, Arocha estaba a punto de anunciar su retirada del fútbol profesional para emprender una nueva vida al otro lado del 'charco'. Ese verano estaba a punto de casarse con su novia de nacionalidad argentina y tenía previsto marcharse a vivir con ella a Buenos Aires para poner en marcha un negocio de importaciones y exportaciones. La guerra lo truncó todo.

El inicio de la sublevación le sorprendió preparando su viaje a Argentina en Santa Cruz de Tenerife. Al triunfar el alzamiento franquista en la Isla, a Arocha fue llamado a filas para incorporarse al ejército nacional. Pese a ser futbolista profesional, él tenía claro que no deseaba privilegio alguno. A diferencia de otros deportistas, el delantero canario prefirió que los oficiales le trataran como un soldado más y se negó a participar en partidos de exhibición.

Arocha en un montaje con sus compañeros del Barça (1931)
Su destino durante casi toda la contienda fue la primera línea de combate con una unidad de militares y falangiscas canarios. Aunque participó en algunos combates en la sierra de Sevilla, Extremadura y Villaverde en Madrid, con el comienzo de la Batalla del Ebro su rol cambió completamente convirtiéndose en una pieza clave dentro de la intendencia de su unidad. En lugar de enfrentarse directamente al enemigo, Arocha se encargaba de atravesar todas las líneas de combate para llevar víveres y municiones a los soldados franquistas que trataban de contener la ofensiva republicana.

El 2 de septiembre de 1938 un bombardeo enemigo acabó con la vida del delantero canario. Después de haber abastecido a todos sus compañeros en las trincheras más adelantadas del frente y pensando que se encontraba en una zona más o menos segura, un ataque de la aviación republicana le sorprendió cuando estaba a punto de dormir. Una escuadrilla de chatos bombardeó la posición de Balaguer (Lérida) en la que estaba descansando matando a Arocha y a cuatro de sus compañeros. La vida del mítico jugador del Barça y el Atlético tocaba su fin ocho meses antes de que terminara la guerra. Tenía 31 años.



En el año 1943, un buen amigo de Ángel Arocha escribió una carta al periódico Mundo Deportivo tratando de hacerle un homenaje. Tanto los aficionados como la prensa deportiva se habían olvidado prácticamente de lo que fue durante la década de los veinte y los treinta. Esta persona publicó incluso una fotografía que Arocha le había enviado el 16 de abril de 1937, cinco meses antes de su muerte, en la que aparece vestido de militar. Fue su última fotografía.

Años más tarde, Arocha fue homenajeado por el fútbol canario, especialmente en Santa Cruz de Tenerife. A su tumba, cientos de personas llevaron gran variedad de ramos y coronas para conmemorar los diez años de su muerte durante la Guerra Civil. En su memoria, un equipo de fútbol regional e infantil llevaba su nombre de manera permanente.

Fuentes consultadas:

- Hemeroteca Nacional
- Hemeroteca Mundo Deportivo
- Libro: 'El deporte durante la Guerra Civil Española'
- Archivo Histórico Militar de Ávila.

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