lunes, 21 de octubre de 2013

Spartacus: una checa para guardias civiles en la calle Santa Engracia

Guardias civiles detenidos por milicianos en la guerra

Una de las mayores desgracias de la Guerra Civil en Madrid fueron los asesinatos indiscriminados de cientos de personas contrarias a la forma de pensar del Frente Popular. La fuerte influencia soviética del Gobierno de la República propició la proliferación, sobre todo durante los seis primeros meses de conflicto, de varias  organizaciones criminales que con el objetivo de limpiar la retaguardia republicana de "enemigos", acabaron con la vida de un número elevadísimo de hombres y mujeres.

 Las checas se convirtieron desde agosto de 1936 en temibles centros de detención controlados por los partidos políticos y sindicatos. Las torturas, asesinatos y vejaciones se convirtieron en algo habitual en estos centros durante los seis primeros meses de guerra. Algunas de estas checas pasaron a la historia por sus sangrientos crímenes, otras, apenas han sido investigadas. El presente estudio nos va a llevar a conocer la checa Spartacus, una de las  peores cárceles extraoficiales de la República en la que se intentó hacer una limpieza a fondo del cuerpo de la Guardia Civil. 

La checa anarquista Spartacus se estableció en los primeros días de la sublevación en el Convento de las Salesas Reales situado en el número 18 de la calle Santa Engracia, muy cerca de la Glorieta de Alonso Mártínez. Este lugar fue donado a esta orden religiosa por el Marqués de Cubas después de que su antiguo convento fuera convertido en Palacio de Justicia.
Lugar en el que estaba situada la checa Spartacus

El inicio de la Guerra Civil en Madrid propició que el convento fuera incautado por parte de la CNT-FAI con la finalidad de que fuese la sede de una Columna Anarquista. Sin embargo, la Iglesia, los claustros y jardines de las Salesas Reales de Chamberí también se convirtieron en la sede del Comité Central que se iba a encargar de depurar el cuerpo de la Guardia Civil para su transformación en la Guardia Nacional Republicana. Pese a permanecer leal al Gobierno, la Benemérita generaba muchas desconfianzas en el Frente Popular; por eso, se tomó la decisión de disolver este cuerpo de seguridad durante los primeros compases de la contienda.

El Comité Central depurador estaba formado por guardias civiles (suboficiales, clases y tropa) y por elementos de los distintos partidos políticos con una preeminencia de la CNT, dado que el presidente y más activo protagonista fue el anarquista José Luzón Morales. 

Este comité depurador utilizó las dependencias religiosas de las Salesas Reales como centro de detención o checa. Allí se aglutinó a un gran número de guardias civiles desafectos al régimen republicano según los responsables del citado comité. El antiguo agente del benemérito cuerpo Ambrosio Pasero Gómez, ascendido a alférez a poco de comenzar la guerra, estaba al frente de esta checa que muy pronto se convertiría en una de las más temidas de Madrid.

A través del Comité Central y a propuesta de los comités de las diferentes unidades militares, se decidía qué guardias civiles eran afectos al régimen republicano o por el contrario se mostraban disconformes con el Frente Popular. Todos aquellos guardias que eran declarados "desafectos" pasaban sin más dilación por la checa Spartacus.
Imagen actual de lo que fue la checa Spartacus

En la Guardia Civil, como en otros Cuerpos del Ejército, la oficialidad esencialmente agrupada en los empleos de Teniente, Capitán y Comandante, eran muy proclives al Alzamiento; de hecho muchos de estos Oficiales se habían afiliados a Falange y a la Unión Militar Española (UME) e incluso habían preparados planes para tomar diversos edificios oficiales como el Palacio Nacional, lugar de residencia del Presidente de la República, cuando se iniciara la rebelión. Más aún, algunos meses antes de julio del 1936 se habían detectado en Madrid un almacén con gran cantidad de uniformes de guardias civiles y armamento para ser utilizados el 18 de julio de 1936.

Muchos de los lectores se preguntarán qué parámetros seguían los miembros del comité depurador de la Guardia Civil para encerrar a los agentes en la checa Spartacus. La respuesta es bien sencilla. El traslado a este centro de detención se podía deber a la negativa de los agentes a enrolarse en las columnas que combatían en el frente o bien como consecuencia de las declaraciones y denuncias de sus propios compañeros.

Es triste pero una gran parte de los guardias civiles que murieron tanto durante el período bélico como después de la guerra, lo hicieron como consecuencias de las denuncias de los propios compañeros, atentando de esta manera contra el espíritu que debía anidar entre los miembros del Instituto Armado, representado en su Cartilla fundacional redactada por la Inspección General del Arma, siendo su Director el Duque de Ahumada: “15. Ha de procurar juntarse generalmente con sus compañeros, para fomentar la estrecha amistad y unión, que debe haber entre los individuos del arma;…”
Esquela ABC 1939 recordando a los guardias asesinados

Los guardias civiles encerrados en este checa vivían en unas condiciones pésimas. El hacinamiento en las celdas y la falta de alimentos mermaban las fuerzas de los agentes presos que debían ser alimentados por sus propios familiares. El 20 de noviembre de 1936, curiosamente el mismo día en el que Durruti perdía la vida, las mujeres e hijos de los guardias se encontraron con una trágica noticia: los carceleros les notificaron que de la noche a la mañana  los "desafectos" habían sido trasladados a Guadalajara o Levante. Pronto se enterarían que en la noche del 19 de noviembre habían sido asesinados más de 50 de los recluidos entre jefes, oficiales, suboficiales y clases de tropa en las tapias del Cementerio Este.

¿En qué contexto se entiende esta matanza de guardias civiles?, ¿cómo una checa esencialmente dedicada a mantener retenidos a unos guardias sobre los que se investigaba su afección al régimen, pudo aprobar un fusilamiento como este? La respuesta todavía no la sabemos con certeza casi 80 años después. Aunque antes de este 19 de noviembre se produjeron asesinatos a pequeña escala llevados a cabo por personas de Spartacus, nunca antes se había producido un asesinato tan masivo de agentes de la Benemérita. 

Son varias las hipótesis que se manejan y todas ellas con grandes visos de verosimilitud. En este sentido, las declaraciones del guardia civil Severiano Sanz Zamarro, el único guardia de la expedición que se fugó de las camionetas que lo trasladaban la noche del 19, y la declaración de los familiares de estos guardias en la Causa General pueden proporcionarnos algo de luz en este estudio.

El más caracterizado de los 52 guardias civiles asesinados fue el Teniente Coronel ROYO SALSAMENDI Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid con sede en la calle García de Paredes. A él le fue encargada la formación de una Columna de guardias que bajo las órdenes del Coronel Asensio ocupó una parte del frente de Guadarrama. Durante los combates con los franquistas, un buen número de comandantes, oficiales, suboficiales y agentes se pasaron a la zona nacional por lo que el Teniente Coronel Royo fue bastante cuestionado. Sus superiores lo retiraron inmediatamente del frente durante el mes de agosto de 1936 siendo posteriormente detenido en su domicilio de Madrid. Su asesinato en la expedición del 19 de noviembre junto a la de otros oficiales que formaron su columna pueden estar muy relacionados con los episodios de Guadarrama. 
Un guardia civil leal a la República

Otros de los motivos que se argumentan y así lo expresan las respectivas familias de tres  oficiales asesinados fue la negativa de apoyar a las milicias vascas en el frente del País Vasco. La familia del Teniente Coronel Jefe del Paque Móvil José Velázquez Guerra afirmaba que tanto muchos oficiales fueron encerrados en la checa de Spartacus por su negativa a marchar con el Comandante Antonio Naranjo Limón y el Capitán Germán Ollero Morente a combatir junto a los batallones de milicias vascas en el frente de Euskadi. Estos dos oficiales tuvieron una actitud muy influyente en el Comité Depurador y fueron calificados después de la Guerra Civil como personas "extremadamente marxistas". 

Algunos historiadores han alegado que este asesinato en masa de guardias civiles fue una consecuencia de la muerte de Durruti en Madrid. Sin embargo, para nosotros esta teoría carece de fundamento. Efectivamente Durruti fue herido el 19 de noviembre de 1936 y murió el 20 de noviembre (la misma fecha que José Antonio Primo de Rivera) pero la decisión sobre la masacre estaba ya tomada. El día 18 de noviembre, en un escrito del Comité Central de la Comisión Depuradora de la GNR, José Luzón adjunta una relación de detenidos en el Cuartel de Santa Engracia, que serían evacuados a Guadalajara; dicho escrito iba dirigido al Camarada Jefe del Cuartel de Santa Engracia, Alférez Pasero. Por lo tanto, el día antes de que hirieran a Durruti, los responsables de la CNT-FAI ya tenían previsto realizar una 'saca' de presos muy parecida a las que se estaban llevando a cabo en Paracuellos de Jarama.

Otro de los motivos que pudieron tener que ver con el asesinato masivo de los presos de Spartacus y posiblemente una de las teorías más acertadas estaba relacionada con los ataques franquistas en Madrid. Los guardianes de la presión confirmaron al Comité Depurador que cada vez que se producía un bombardeo nacional sobre Madrid, era celebrado con alegría por los guardias civiles recluidos en la prisión de Santa Engracia. 
Monolito en el cementerio de Vicálvaro que recuerda a los
guardias civiles asesinados durante la Guerra Civil

El día 19 de noviembre a las 23:00 horas, se presentó en Spartacus el Comandante honorario de la GNR y presidente del Comité Central José Luzón Morales acompañado de varios milicianos del Cine Europa de la CNT. Todos ellos pidieron al jefe de la checa (Ambrosio Pasero) que entregara a los guardias civiles que le habían indicado en el escrito fechado el día anterior. Acto seguido, los milicianos ataron las manos de los guardias civiles con una cuerda subiéndolos a tres camionetas que se encontraban estacionadas justo en la puerta del convento d Santa Engracia. Luzón recomendó a los guardianes que dijeran a los familiares de los guardias que iban a ser trasladados a Guadalajara hasta que cesara la ofensiva franquista en Madrid. Todos los objetos personales de los detenidos se quedaron en la checa. La ejecución masiva tuvo lugar en el cementerio de Vicálvaro entre la 01:00 y las 02:00 de la madrugada.

En junio de 1939, terminada la guerra, el sepulturero del cementerio de Vicálvaro declararía en la Causa General que había dado sepultura el día 22 de noviembre de 1936 a 38 guardias civiles los cuales fueron enterrados en dos grandes fosas comunes, a excepción de tres de ellos que reconocidos por sus familiares se les dio tierra en sepultura individual. El resto de cadáveres, no identificados, fueron inscritos en el Registro Civil como personas desconocidas y llevado como datos el número de la fotografía que se les sacaba en el depósito judicial del pueblo. Hoy en día en el interior del camposanto, rodeado de grandes edificios de viviendas, un monolito recuerda junto a otros nombres, los de gran parte de estos 52 guardias civiles vilmente asesinados en las tapias del Cementerio del Este.

Fuentes consultadas:

- Causa General
- El terror rojo, JULIOS RUIZ, Ed Espasa
- Las checas del terror, CÉSAR ALCALÁ, Ed Libros Libres
- Los rojos de la Guardia Civil, JOSÉ LUIS CERVERO, Ed La esfera de los libros

14 comentarios:

  1. Gracias, desconocía este triste suceso,

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  2. Te recomendaría que consultaras las andanzas de un teniente coronel de la Guardia Civil, llamado Gómez Cantos, en un pueblo extremeño llamado Mesas de Ibor, para que pudieras comprobar el "compañerismo" que había en ese Cuerpo ya en los años 40.
    Saludos.

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  3. Sí conozco algunas de sus andanzas por Extremadura de este teniente coronel. Es posible que en el futuro escribamos alguna cosa, muchas gracias como siempre por el interés. En la actualidad estamos preparando una nueva entrada sobre la Guardia Civil, así que en unos días estará disponible en el blog. Saludos cordiales amigo

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  4. Enhorabuena por el excelente artículo. Llegué a este buscando información sobre Ángel Muro Durán que está en la relación de asesinados el 19 de noviembre de 1936. Soy radioaficionado y estoy estudiando la vida de José Blanco Novo que fue el primero en Galicia, era jefe de Ángel Muro en el Servicio de transmisiones de la Guardia Civil. Es posible que Blanco Novo se pasase en el frente de Guadarrama al bando nacional, pues sobrevivió a la Guerra Civil y el primer lugar donde lo sitúo es en Valladolid en noviembre de 1937 cuando lo designan Jefe de orden Público de Palencia. Tengo mucho interés en saber como pasó de Madrid a Valladolid y si alguien tuviese información sobre él, quedaría muy agadecido. Su destino era en la Inspección General de La GC Servicio de transmisiones del que era Jefe.
    Fue el fundador del cuerpo de transmisiones e instaló las primeras estaciones del cuerpo en las comandancias antes de la Guerra.
    Muchas gracias.
    Tomás Manuel Abeigón Vidal
    abeigont@gmail.com

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  5. Está muy bien la información documentada que se aporta. No sería extraño que, como apuntan algunos usuarios, de igual forma similares sucesos de asesinatos contra gente de la Benemérita hubieran sido objeto de todo tipo de crímenes, algunos también ocultados por todo tipo de gente, para suavizar cualquier aspecto relacionado con una posible idea de revanchismo o venganza.

    Ubico el enlace, en la columna general, para mi sitio web compartido :
    http://enlazinfos.doomby.com/paginas/historia/franco-la-guerra-de-liberacion.html

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  6. Busco información sobre esta relación que se comenta en el artículo. En concreto sobre el Comandante José Blanco Novo, Jefe del servicio de transmisiones de la GC y que fue detenido al ser sospechoso de pasar mensajes al enemigo desde el propio servicio que dirigía. Sé que estuvo detenido en Guadalajara pero no tengo más información. Al segundo del servicio, Ángel Muro Durán lo fusilaron junto a los otros 51 de las tapias del Cementerio del Este. También agradezco información sobre Guadalajara referente a que tipo de carteles había y donde se ubicaban, cualquier información al respecto sería valiosa para mí. Muchas gracias.
    "El día 18 de noviembre, en un escrito del Comité Central de la Comisión Depuradora de la GNR, José Luzón adjunta una relación de detenidos en el Cuartel de Santa Engracia, que serían evacuados a Guadalajara; dicho escrito iba dirigido al Camarada Jefe del Cuartel de Santa Engracia, Alférez Pasero."

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  7. Y DEL FUSILAMIENTO DEL GENERAL ESCOBAR (GUARDIA FIEL A LA REPÚBLICA) POR LOS MISERABLES GUARDIAS CIVILES FRANQUISTAS NO DECIS NADA?

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    1. Sobre el General Escobar tendríamos que escribir otro artículo. Nosotros hemos hablado de Spartacus porque creemos que es un lugar siniestro y del que casi nadie ha hablado. Sobre Escobar hay un libro muy bueno escrito por José Luis Olaizola

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  8. Siempre que se escribe algo de la checa Espartaco se limita a la "saca" de noviembre del 36, que pasa con los asesinatos ocurridos después de esa fecha?, Ya no interesan?. Donde se puede encontrar la historia completa de la checa?

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