domingo, 27 de julio de 2014

Las fotografías más dramáticas del asalto al Cuartel de la Montaña

El patio de armas del Cuartel de la Montaña tras el asalto

No hace falta recordar que la sublevación militar de Madrid durante el 18 de julio de 1936 fue un auténtico fracaso. La falta de coordinación entre los mandos de los principales acuartelamientos de la capital dejó mucho que desear, circunstancia que fue aprovechada por el Frente Popular. En pocas horas, el Gobierno republicano se hizo con el control de las principales unidades de la ciudad, permitiendo armar a los partidos políticos de izquierdas que pretendían "frenar a toda velocidad" el avance de los rebeldes.

Los combates que se produjeron durante las primeras 72 horas de la Guerra Civil en Madrid fueron terribles, especialmente en el Cuartel de la Montaña. Ubicado en las proximidades de la calle Ferraz, el cuartel se levantaba justo en la zona del actual Templo de Debod. Allí lucharon hasta las últimas consecuencias poco más de 1.500 hombres que aunque aprovecharon sus conocimientos militares, nada pudieron hacer para resistir los ataques republicanos. De los combates que se registraron en este ya desaparecido acuartelamiento, hemos obtenido diez imágenes impactantes que no suelen apreciarse con demasiada frecuencia en los libros de historia.

 Un mapa muy valioso del Cuartel de la Montaña en 1936
Mapa de la época de la ubicación del cuartel

Como puede apreciarse en este mapa de incalculable valor, el Cuartel de la Montaña estaba situado muy cerca de Plaza de España. Podría decirse que la fachada principal daba al Paseo de Pintor Rosales aunque el acuartelamiento también podía apreciarse con normalidad desde Ferraz y desde la calle Irún. Cuando empezaron los combates entre asaltantes y defensores, los republicanos tuvieron a tiro de cañón a sus enemigos desde la Plaza de España.

El Cuartel de la Montaña estaba defendido por varios regimientos que se encontraban situados en diferentes zonas de la instalación militar. El principal problema que tuvo que hacer frente el General Fanjul, el militar de más alta graduación que accidentalmente tuvo que encargarse de la defensa, fue la mala ubicación del cuartel. La calle Ferraz y Pintor Rosales se encontraban en una zona elevada en comparación con la Montaña, por lo tanto, los soldados que participaban en su defensa eran blanco fácil para los milicianos.

Hay que recordar que en la actualidad, en el lugar en el que estaba levantado el cuartel se encuentra ubicado uno de los parques más bonitos de Madrid, el parque de la Montaña o del Templo de Debod. Sobre las ruinas del antiguo cuartel se colocó, pieza a pieza, un templo de origen egipcio, que todavía hoy puede ser visitado. 

Las milicias se preparan para el asalto del cuartel
Varios madrileños corrían hacia el Cuartel de la Montaña

Cuando la población de Madrid se percató de que se había producido una sublevación militar, cientos de madrileños pertenecientes a organizaciones del Frente Popular acudieron hasta diferentes cuarteles con la intención de conseguir armamento. Pronto descubrirían que en Madrid también se había producido un amago de sublevación. De manera improvisada, muchos de esos milicianos se armaron de valor y se enfrentaron a un enemigo mucho mejor preparado militarmente.

En la fotografía podemos ver a varios de los hombres que intentaban asaltar el Cuartel de la Montaña en los primeros momentos de la Guerra Civil. Ninguno lleva uniforme militar ya que la gran mayoría de los asaltantes formaban parte de la población civil. Eso sí, contaron con el apoyo incondicional de Guardia Civil y Guardia de Asalto para terminar derrotando a los sublevados.

Los asaltantes contaron también, aunque no de manera definitiva, con el apoyo de la aviación y con varias piezas de artillería que se habían colocado de manera estratégica en las inmediaciones de Plaza de España. Pese a todo, el éxito del asalto se debió fundamentalmente a la ofensiva protagonizada por ciudadanos anónimos, muchos de los cuáles entraron a cuerpo descubierto en el cuartel.

La masacre de los militares y falangistas sublevados
Varios defensores muertos durante y después del asalto

La sublevación en Madrid fue un auténtico fracaso. Ni los militares ni los falangistas que defendían las instalaciones del Cuartel de la Montaña pudieron frenar la ofensiva de los milicianos del Frente Popular que les superaban en número y poseían una posición mejor para la ofensiva. De los cerca de 150 oficiales que dirigieron la defensa, 98 murieron en el combate o fueron asesinados a sangre fría en el mismo patio de armas. El resto de los muertos en la lucha fueron unos 300 pertenecientes a diferentes graduaciones militares y afiliados a la Falange Española.

Esta imagen corresponde al fin de los combates en el Cuartel de la Montaña. Se puede ver el patio de armas repleto de cadáveres, muchos de ellos muertos durante los tiroteos, sin embargo, muchos testimonios aseguran que la gran mayoría de los muertos fueron asesinados después de rendirse por una masa airada que buscaban "su particular venganza" por los milicianos caídos. Cuentan que muchos de los militares (sobre todo oficiales) que habían defendido el cuartel, murieron a bayonetazos y cuchilladas por parte de individuos exaltados sedientos de sangre. 

En esta fotografía puede apreciarse un poco más de cerca el baño de sangre que se vivió en el Cuartel de la Montaña. Los caídos que se aprecian en la fotografía desprendían mucha cantidad de sangre, por lo que no sería de extrañar que hubieran recibido más de un impacto de bala. Jóvenes y veteranos yacían en el suelo del cuartel ante un calor abrasador que asolaba Madrid en el verano de 1936.

Al final podemos divisar la imagen en solitario de un agente de la Guardia Civil. Pese a su naturaleza militar, los miembros de la Benemérita de Madrid fueron los primeros junto a la Guardia de Asalto en tomar el Cuartel de la Montaña. Tras acabar con las dos ametralladoras sublevadas de una de las puertas, los guardias civiles fueron los primeros en entrar en el Cuartel de la Montaña para poner fin a los combates. Tras ellos entró la masa de milicianos.

Los oficiales fueron la presa más cotizada por los milicianos
El cuerpo sin vida del oficial tras el asalto 

La fotografía muestra el cuerpo sin vida de uno de los oficiales que defendió el Cuartel de la Montaña hasta las últimas consecuencias. Tumbado hacia abajo y observando el charco de sangre, todo apunta a que el militar fue ejecutado a sangre fría con un disparo en la cabeza a muy poca distancia. Aún así, determinar con exactitud la forma en la que perdió la vida este militar sublevado es una tarea ardua y difícil.

Los milicianos que tomaron el Cuartel de la Montaña buscaban a toda consta a los oficiales que habían dirigido la sublevación en Madrid. La muerte de 98 de los 150 oficiales participaban en la defensa, demuestra la alta tasa de mortandad entre los jefes del alzamiento en la capital. Con todo, algún oficial consiguió huir in extremis del cuartel quitándose la guerrera en el momento en el que entraron los milicianos en el cuartel y haciéndose pasar por un simple soldado de remplazo.

De la fotografía en sí no hay muchos datos aunque hay algunas versiones que insinúan que por la posición del cuerpo sin vida del militar, dicen que éste se podría haber quitado la vida antes de haber sido detenido por los milicianos del Frente Popular. 

Los interrogatorios de los detenidos tras el asalto

A la izquierda un oficial detenido y a la derecha un suboficial
La caras del oficial y del suboficial de las fotografísa lo dicen absolutamente todo. No tenemos duda de que el de la izquierda es un oficial por la vestimenta: las botas y el tipo de pantalón que estaba utilizando. Al arrestado le rodean un gran número de individuos de lo más variopintos que le piden explicaciones sobre lo acaecido en el Cuartel de la Montaña. Sin embargo, librarse de la muerte en el mismo patio del cuartel no significaba ni mucho menos la salvación para el militar.


Muchos de los oficiales detenidos en el Cuartel de la Montaña fueron condenados a muerte en agosto, como sucedió con el General Fanjul, el militar que se encargó accidentalmente de la defensa. Al igual que él, otros oficiales terminaron fusilados en la Casa de Campo o en el Cementerio Este. Otros, sin embargo, también morirían pero sin juicio previo: perderían la vida en las ejecuciones en masa de Paracuellos del Jarama. 

Un depósito de cadáveres saturado tras el fracaso del alzamiento

El depósito de cadáveres del Hospital Central de Madrid
Tras los enfrentamientos del Cuartel de la Montaña, los depósitos de cadáveres de los principales hospitales de Madrid se llenaron completamente. Las autoridades de la República tuvo que anunciar por radio que no se llevaran más cuerpos a determinados hospitales porque se encontraban saturados de personas. Además, durante esa primera semana de guerra también hubo otro problema: la falta de ataúdes en la capital. Las funerarias no disponían de tantas cajas de madera por lo que todo valía para enterrar a los difuntos.

Pese a ello, lo peor estaba por llegar. Durante los meses siguientes Madrid fue una auténtica carnicería. Agosto, septiembre y octubre fueron los meses de los paseos: cada mañana aparecían muchísimos cadáveres en las cunetas de la capital de personas vinculadas con los partidos de derechas o el clero. Fueron víctimas de las entonces llamadas checas, grupos de personas de las Milicias de Retaguardia que asesinaron sin juicio previo a presuntos enemigos.

Por otro lado, en noviembre se producirían las ejecuciones en masa de Paracuellos del Jarama, así como los primeros bombardeos aéreos sobre la capital por parte de la aviación franquista. Los combates en la Casa de Campo y en Ciudad Universitaria también dejarían un largo reguero de cadáveres.

Noticias relacionadas

1.- Cronología exacta de las matanzas de Paracuellos del Jarama:
http://guerraenmadrid.blogspot.com.es/2012/09/6-de-noviembre-exhumaciones-de.html

2.- El Teniente Coronel Carratalá, la primera víctima de la Guerra Civil:
http://guerraenmadrid.blogspot.com.es/2012/02/teniente-coronel-carratala-primera.html

3.- Las primeras 72 horas de la Guerra Civil en Madrid:
http://guerraenmadrid.blogspot.com.es/2012/02/las-primeras-72-horas-de-guerra-en.html


20 comentarios:

  1. En este artículo, que me parece muy interesante, salvo error, creo que le faltan dos detalles por aclarar:
    ¿Por qué los milicianos atacaron este cuartel y no otro de los muchos que había en Madrid?
    ¿Por qué se produjo esa carnicería, cuando ya se habían mostrando banderas blancas de rendición en varias de las ventanas del cuartel?
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El Gobierno rojo sabia que dentro del cuartel se encontraba el general Fanjul, cabeza visible del levantamiento en Madrid.
      Los rojos tenian claro que no habria cuartel

      Eliminar
    2. Para empezar, no era el “Gobierno rojo”, sino el Gobierno de la II República española, que no es lo mismo. Nunca se llamó “gobierno rojo”. Otra cosa es que, ya avanzada la guerra, algunos llamaron al ejército republicano, el ejército rojo, aunque en él había gente de todos los partidos y todas las tendencias políticas.
      No olvidemos que todos los militares que se sublevaron habían jurado previamente obediencia a la nueva II República. El que no quiso hacerlo, simplemente, se retiró. Así que, teóricamente, todos los militares en activo eran republicanos.
      Incluso, los sublevados lo hicieron con la misma bandera que los gubernamentales, hasta finales de agosto de 1936, cuando se impuso la bandera bicolor, en el bando franquista.
      Cuando se sublevó el Cuartel de la Montaña, nadie pensaba en ninguna parte de España que esto fuera a dar lugar a una guerra civil. La idea siempre fue dar un golpe de Estado a la manera más tradicional, de esos que se daban en España de vez en cuando. Recuerdo que algunos contemporáneos de la guerra me decían que, en los primeros días, siempre se dijo que era otra “sanjurjada” y que pronto se volvería a una situación normal.
      Así que el golpe de Estado, diseñado por el general Mola, Goded y algunos más fue un completo fracaso, porque el Ejército se dividió y dio lugar a una guerra civil, ya que ninguno de los dos bandos quiso ceder, ni rendirse al otro.
      Incluso, Diego Martínez Barrio, al que Azaña le había ofrecido la presidencia del Gobierno, hizo múltiples gestiones, en los primeros días de la guerra, y consiguió que varias guarniciones no llegaran a sublevarse. Se rumorea que, incluso, ofreció algunos puestos en el Gobierno a los militares sublevados, pero esto nunca se ha confirmado.
      También se dice que el Gobierno estaba muy al tanto de que se avecinaba un golpe y lo dejaron que se produjera, porque Azaña tenía claro que podría controlarlo, igual que hizo con Sanjurjo, y así poder separar a los militares leales de los que no lo eran. Lo que pasa es que el asunto se le fue de las manos.
      Saludos.

      Eliminar
    3. Mi abuelo paterno era militar -maestro armero, con rango de capitán, destinado en la Escuela Central de Tiro de Madrid, y fue de los pocos militares leales a la República que se trasladaron de Carabanchel al Cuartel de la Montaña, apoyando a los milicianos. Tengo una grabación que le hice en 1980. Él refiere que el Gral. Goded se sublevó, y que en el cuartel había un polvorín. Era, pues, indispensable retomar el cuartel. Por parte de los atacantes no se fusiló a nadie a mansalva. Muchos de los que defendían el cuartel se rindieron; también había soldados leales a la República. Los fusilamientos se dieron por orden de Goded, antes del ataque al cuartel. Fusilaron a quienes no querían secundar el alzamiento. Hubo cuantiosas víctimas, entre otras cosas porque fue disparado un cañón por parte de guardias de asalto. Goded fue detenido, juzgado por un tribunal militar y fusilado poco tiempo después.

      Eliminar
    4. Me parece que equivocas al general Goded con el general Fanjul.

      Eliminar
  2. Se asalta el cuartel porque cuando se sacan las banderas blancas y se va entrar los defensores abren fuego de ametralladora contra el s desprevenidos asaltantes. No se sabe si es un hecho planeado o qque parte de la guarnición se había rendido y otra oponía resistencia. En cuanto a la elección del cuartel se debe aque es el principal foco rebelde en la capital y por tanto la fuerzas acuden a aplastar la resistencia golpista.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues, realmente, no fue así. Se atacó este cuartel, en concreto, porque los mandos militares, previendo que el Gobierno podría armar a los milicianos o que éstos asaltaran por su cuenta los depósitos de armas, desmontaron los cerrojos de los fusiles de los arsenales militares y los llevaron a este cuartel. Lógicamente, sin esas piezas, los fusiles no les servirían para nada.
      Por otra parte, aunque hay distintas versiones, parece ser que, en un momento dado, se vieron banderas blancas de rendición en varias ventanas del cuartel. Varios milicianos, al acercarse, fueron ametrallados y, a partir de ahí, se desató una guerra sin cuartel. Algunos dicen que las ametralladoras fueron utilizadas por un grupo de falangistas, que estaban atrincherados en el cuartel.
      Parece ser que los milicianos entraron intentando atrapar a los mandos. Seguramente, por eso, como se puede comprobar en las fotos, casi todos los mandos se deshicieron inmediatamente de sus guerreras, para intentar confundirse con los soldados.
      Saludos

      Eliminar
    2. También hay quien dice que los que ondearon esas banderas blancas fueron unos soldados de ideología republicana, que estaban dentro del cuartel.
      Saludos.

      Eliminar
    3. Estoy de acuerdo con esa versión que también ofrece aliado, dentro del cuartel, se de buena tinta, había soldados que simpatizaban con la República.

      Eliminar
    4. Es normal que los hubiera, porque, por una parte era el régimen imperante en España. Por otra, la mayoría de los soldados eran de clases modestas y se sentían más beneficiados por la II República.
      Sin embargo, nada más llegar el nuevo régimen, Azaña, que era el ministro de la Guerra, además de ser el Presidente del Consejo de Ministros, les exigió a los mandos un juramento de lealtad a la II República y la mayoría de ellos lo hicieron. Evidentemente, algunos prefieron irse antes de hacerlo. Así que se supone que todos los mandos encerrados en ese cuartel lo habían hecho, al igual que lo habían hecho Franco y el resto de los sublevados.
      Precisamente, algunos de los sublevados, como Mola o Cabanellas, se dice que no pretendían derrocar a la II República, sino sólo a su gobierno de izquierdas e imponer una dictadura de tipo republicano de derechas.
      Además, los dos bandos lucharon con la misma bandera hasta que, finales de agosto de 1936, se decretó que en el bando nacional se utilizaría la bicolor.
      Saludos.

      Eliminar
  3. vision partidista, sin negar los hechos , las expresiones que se usan ...pos nada los golpistas y punto ...y las masas vario pintas sedientas de sangre.....no los militares son pacificos y ordenados...., un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Haga Vd. un artículo sobre este tema y ya veremos qué tal le sale.
      Saludos.

      Eliminar
    2. Gracias por los comentarios kdp pero le recuerdo que el título del artículo es: Las fotografías más dramáticas del asalto al Cuartel de la Montaña. Se ha escrito mucho sobre este asalto en miles de blogs y páginas web, por eso hemos decidido centrarnos en el tema de las fotografías. Es cierto que hacemos un breve repaso a lo que sucedió, pero en este artículo hablamos de imágenes. En cualquier caso, no podemos negar que fue una carnicería. Saludos

      Eliminar
  4. Muchas gracias a todos por la información. Estoy estudiando porque quiero escribir un relato ambientado en ese momento

    ResponderEliminar
  5. con la miseria, el hambre y la necesidad que tenia el pueblo; el clero y los caciques no tienen perdón. Los dirigentes de izquierdas, tenían mucha prisa y asi les fue, en la vida no se puede ir a saltos, hay que dar pasos tranquilos y firmes, si no fuera por lo que sufrio el pueblo era para decir que los dirigentes de uno y otro tuvieron su merecido, unos por avaros y usureros y otros por no saber o prepotencia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desgraciadamente, en la actualidad, estamos llegando a una situación muy parecida a aquella en la que surgió la II República española.
      Ciertamente, España, en aquella época y términos generales, era un país muy atrasado y siempre había habido mucha desigualdad social.
      El nuevo régimen, principalmente, llegó de la mano de dos fuerzas con intereses claramente diferentes. Una era la de los republicanos, que eran, en su mayoría librepensadores burgueses. Mientras que la otra la formaban los socialistas, compuesta, en su casi totalidad por obreros de todo el país.
      Los primeros sólo querían llegar al poder, sin embargo, muchos de ellos ni siquiera eran de izquierdas.
      Por el contrario, los segundos, todavía tenían como modelo la Revolución Rusa y lo que pretendían era llegar al poder y no soltarlo.
      Tras la famosa Crisis de 1929, la situación económica y social se fue radicalizando y aumentó mucho el paro.
      Lamentablemente, el nuevo Gobierno republicano, que había prometido muchas reformas en muy poco tiempo, se encontró con las manos atadas, por culpa de falta de presupuestos y tuvo que soportar problemas muy graves de orden público. De hecho, los socialistas, se fueron del Gobierno.
      No voy a defender aquí ni a los militares ni a la Iglesia. Sin embargo, es preciso decir que el Gobierno de Azaña se enfrentó directamente con estos dos colectivos y se ganó la enemistad de ambos.
      La situación se fue radicalizando cada vez más y un golpe de Estado fracasado dio lugar a una guerra civil, que no había sido prevista por ninguno de los dos bandos.
      Saludos.

      Eliminar
    2. Estoy de acuerdo. Las reformas de la República eran muy interesantes y podrían haber seguido adelante si se hubiera tomado como una carrera de fondo, pero estaba en marcha la Revolución Bolchevique y eso era una fuente de inspiración demasiado peligrosa para los dirigentes del Frente Popular. Estaban demasiado radicalizados, buscaban una revolución y eso rompió todo.

      Eliminar
    3. Realmente, los partidos de izquierdas nunca estuvieron a favor de la II República. la apoyaron como una forma de ir más rápidamente hacia un Estado parecido al que había en la URSS, que era su modelo. Sobre todo, para los que no habían visitado la URSS, porque los que la visitaron tenían una idea muy diferente sobre ese país. De hecho, la II República, ni siquiera había tenido embajada en Moscú y sólo comenzaron sus relaciones diplomáticas cuando empezó la guerra civil.
      Por aquel entonces, España, era un país donde no se había hecho una revolución liberal, como en muchos países de Europa y ahora la sociedad estaba muy radicalizada, porque había mucha distancia entre los ricos y los pobres. Casi no existía una clase media. Así que, cuando llegó la II República, se solaparon dos revoluciones: la liberal republicana y burguesa con la socialista. Por esa razón, el PSOE, se radicalizó mucho y, por eso mismo, perdió a muchos de sus votantes, que se fueron al PCE.
      Saludos.

      Eliminar
  6. Todo lo que hicieron los del Frente Popular es lo mismo que hemos visto hacer a Stalin, Mao, Castro, Pol Pot...el aniquilamiento de los opositores, los adversarios y hasta los del mismo bando que te pueden competir el puesto

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso fue lo mismo que hizo Franco durante y después de la guerra y era un feroz anticomunista. O sea, que eso es lo que suelen hacer los dictadores de derechas o de izquierdas.
      Saludos.

      Eliminar