domingo, 30 de noviembre de 2014

El asesinato de la calle Legalidad: la muerte de un infiltrado comunista en Barcelona

El cuerpo sin vida del capitán Leon Narwicz

En la primavera-verano de 1937, la Guerra Civil Española se había convertido en una guerra de espías, liderada por los servicios de información de los dos bandos y con una fortísima influencia de la inteligencia soviética. En estas fechas, el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) estaba siendo barrido del mapa por el NKVD, con el beneplácito del gobierno de Negrín. El asesinato de Andreu Nin por agentes comunistas fue la gota que colmó el vaso para los trotskistas que decidieron dar un golpe de efecto semanas después de la desaparición de su líder.

El capitán polaco de las Brigadas Internacionales León Narwicz se había convertido en todo un especialista de la infiltración. Desde casi el inicio de la Guerra Civil había formado parte del NKVD sovietico infiltrándose dentro de organizaciones clandestinas de la falange haciéndose pasar por alemán simpatizante del alzamiento. De manera encubierta consiguió ganarse la confianza de los líderes falangistas ocultos en Cataluña, por lo que consiguió la detención de muchos de ellos a manos del SIM (Servicio de Información Militar) de la República.

Con los acontecimientos de mayo de 1937, los responsables del NKVD y del SIM, instituciones para las que trabajaba Narwicz, le pidieron que tratara de infiltrarse en el POUM para detectar y controlar a individuos sospechosos. Durante varios meses se hizo pasar por trotskista , consiguiendo hacer un gran número de fotografías a los líderes de esta formación, imágenes que posteriormente eran remitidas a los responsables del Partido Comunista.
El capitan Narwicz con su uniforme militar


Gracias a sus tareas de infiltración, Narwicz logró detener al menos a 40 líderes del POUM en Cataluña. Sin embargo, algo empezó a fallar cuando trató de infiltrarse en un grupo revolucionario alemán dentro de las Brigadas Internacionales que simpatizaba con el POUM. Sin saber demasiado bien como, algún miembro del POUM consiguió averiguar que en realidad Narwicz trabajaba para los comunistas como agente infiltrado. Los trotskistas que aún quedaban en la calle decidieron tenderle una trampa que se materializó en febrero de 1937. El día 10 de este mes, un anónimo consiguió hacerle llegar a su despacho un mensaje diciéndole que necesitaba verle esa noche para darle una informacion muy importante. El lugar acordado para el encuentro era un descampado de Barcelona situado en la calle Legalidad. A la hora acordada y siempre provista de su pequeña pistola de agente del SIM, Narwicz llegó puntual a la cita. Se presentó en la calle legalidad completamente solo.

Mientras esperaba a su informador anónimo un grupo de acción del POUM que conocía perfectamente sus movimientos se presentó en el lugar del encuentro, descerrajándole tres tiros de arma corta en la cabeza. Lluis Puig y Alberto Masó, ambos miembros del POUM fueron los encargados de dirigir la operación de su asesinato. Pocos minutos después de ser tiroteado unos milicianos que patrullaban cerca encontraron su cadáver. Un sereno que también patrullaba por alli aviso a la Policía.

El archifamoso policía comunista Julián Grimau fue el encargado de investigar el asesinato de Narwicz, individuo al que conocía muy bien por haber trabajado juntos algún tiempo durante los primeros compases de la Guerra Civil. Fruto de sus investigaciones fueron detenidas más de diez personas acusadas de haber asesinato al capitán polaco. Hombres como Adolfo Carnini, Jaime Fernández y Teodoro Sanz entre otros fueron sometidos a durísimas torturas en la Checa de la Puerta del Ángel durante más de un mes. Alguno de los arrestados llegó a confesar el asesinato sin haber participado en el fruto de la violencia con la que eran golpeados los detenidos, obligados prácticamente a confesar el asesinato. Un danés del POUM, llamado Aege Kjelso consiguió fugarse de este centro de detención y escapar de su fusilamiento ya que fue condenado a pena de muerte por los sucesos de la calle Legalidad. Muchos años después, un periodista danés ha realizado una fabulosa investigación que ha plasmado en un libro que se ha publicado este mes de noviembre.
Sumario abierto contra los presuntos asesinos

Hay algunas versiones que aseveran que el capitan polaco, en realudadno fue asesinado en Barcelona sino que fue purgado en la Unión Soviética años mas tarde. Esta teoria tiene poco empaque ya en los archivos de la Generalitat existe realmente un sumario judicial que en su diase abrió contra sus presuntos asesinos acusados de haberle matado a tiros.

El asesinato de la calle Legalidad de Barcelona fue mucho más que un ajuste de cuentas del POUM. Fue sin lugar a dudas un reflejo de lo que vivía la España republicana en el invierno de 1938; lo que tenía que ser un bando unido y cohesionado para vencer a los franquistas, se había empezado a convertir en una conglomerado de distensiones, a causa en muchos casos de los servicios secretos comunistas.

 Este asesinato de la calle Legalidad de Barcelona no debe confundirse con el que se produjo en este mismo lugar algunos años más tarde. En 1949 una famosa prostituta barcelonesa llamada Carmen fue asesinada en el mismo descampado en el que fue descerrajado Narwicz. El crimen de la prostituta, al igual que el del capitán polaco del SIM, nunca se pudo resolver.

Bibliografia

- Los asesores soviéticos durante la Guerra Civil. Jose Luis Alcofar Nassaes.
- La Guerra Civil Española. Hugh Thomas
- El terror stalinista enBarcelona. Ed La Torre
- Revista danesa Mooodfraf.dk

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